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lunes, 4 de abril de 2016

Un mes. El amor no se divide... Se multiplica.

UN MES.

Delia cumple hoy un mes, y yo cumplo con ella un mes de bimadre, de aprender, de probar mis limitaciones, mis capacidades. De amar.
Un mes que me ha sorprendido en muchos, muchísimos sentidos.


Me ha sorprendido Diego, que no ha tenido ni un ápice de celos. Antes de que naciera su hermana, estábamos pegados cual lapa el uno al otro, no nos separábamos... Yo jugaba todo el día con él, hacíamos actividades, paseábamos, estábamos todo el día haciendo el mono... Ahora me paso todo el día pegada a Delia, ella es muy hambrona, y el 75% del día está enganchada al pecho, con lo que depende de mí 100%. Diego, lejos de ponerse celoso me ayuda... Me acerca el agua cuando la amamanto, me trae las gasitas, le limpia la leche que le cae por la comisura del labio, le da palmaditas para que eructe...
Se tira absolutamente todo el día pegado a ella, nunca le he visto dar tantas caricias y besos en tan poco tiempo. La gente le dice lo típico de '¿me puedo llevar a tu hermanita a mi casa?' y él dice que ni hablar, que la hermanita es suya.
Yo llevo un mes con las hormonas on fire, un mes en el que no dejo de culparme. Me culpo a diario por haberlo destronado, por haber hecho que crezca de golpe... Me culpo cuando lo veo jugando solo en el salón de casa, sin quejarse... Me culpo cuando veo que me faltan manos, que me falta tiempo, cuando él quiere ir al parque y solo puedo llevarlo 10 minutos, o cuando le digo un ''no'' con todo el dolor de mi corazón y esperando una rabieta, pero no, lejos de eso él me sonríe y me dice ''vale, mami''.
Me culpo porque sí, porque soy humana y he perdido los nervios. Diego lleva 4 noches que se despierta llorando (supongo que por pesadillas) y yo intento calmarlo, cuando veo que lleva una hora llorando desconsolado, Néstor se va con él a otra habitación, y yo me quedo llorando en la cama, porque me gustaría irme con él, pero la niña depende de mí. Él me llama a mí, y el no poder atenderle cuando me necesita me duele muchísimo.
Le he pedido perdón muchas veces, y él no sabe ni por qué.
Soy consciente de que le he hecho el mejor regalo que una madre le puede hacer a un hijo, un hermano. Soy también consciente de que cuando empiecen a interactuar toda esta culpa se calmará... Pero ahora no puedo evitar sentirme así.
Ayer estuve toda la tarde hasta las 23:45 sola con los dos. Eran las 21:30 y Diego y yo aún no habíamos cenado, él me decía que tenía hambre, pero yo le estaba dando el pecho a Delia... Imaginad cómo me sentí al no poder partirme en dos.


Néstor es el que más me ha sorprendido. Todos, toditos los miedos que yo tenía respecto a él y que cuento aquí eran totalmente absurdos. Parece que ha tenido 15 hijos recién nacidos... Desde el minuto 0, cuando Delia salió de mi cuerpo, él se volcó en ella, la cogía sin miedo alguno (y fijaos, yo que ya he vivido lo que es tener un bebé tan pequeñito, estaba acojonada temblaba las primeras veces al cogerla), le cambiaba todos los pañales, la calmaba... Puede estar la niña dos horas llorando que él no se pone nervioso, la duerme con una facilidad asombrosa, la viste y la desviste, la baña...
Respecto a mi cuarentena, me ha cuidado, me ha curado, ha limpiado, me ha hecho de comer, me ha mimado, y sobretodo, me ha dado cariño y seguridad.
En estos 31 días de bipadres... Me he re-enamorado de él... Hasta las trancas.


Mi madre. Estas dos últimas semanas, Nés ha tenido que trabajar 15h seguidas sábado y domingo. Ella ha estado aquí ayudándome y apoyándome. Ha sido mi desahogo, ha sido una ayuda muy muy importante.


La madrina de Delia... Me ha ayudado y apoyado, cuando Delia estaba removida ella tampoco perdía la calma, cuando a mí me ha entrado la inseguridad, ella ha estado ahí para hacerme ver que puedo con todo.


Mi suegra, mis amigas, mi abuela, mi familia... Ha sido un mes llenísimo de amor... Hemos visto lo arropados que estamos, y eso nos da fuerza, mucha.


También nos hemos decepcionado. Gente que pensábamos que iba a estar al 200% con nosotros no ha  llegado ni al 5%.
Y, en cambio, gente por la que no dábamos un duro, nos ha sorprendido gratamente.

En resumen, ha sido un mes inolvidable, mágico. Ha pasado tan rápido que aún me cuesta creer que ya seamos cuatro. Un mes en el que he descubierto lo que es amar de verdad y que la felicidad, aunque pienses que es plena, siempre puede ser más y más intensa


jueves, 19 de noviembre de 2015

La búsqueda de Minipunto

Nosotros, Néstor y yo, siempre hemos sido muy familiares, a los dos nos encantan los niños desde siempre, y nuestro sueño es crear una familia grande, que siempre haya jarana en casa.

Cuando llevábamos 6 meses de relación nos casamos por lo civil, ahí ya hablábamos de darle un hermanito a Diego, pero ambos teníamos trabajos en los que estábamos todo el día fuera, estábamos preparando la boda bonita y nuestros sueldos iban íntegros a ese gastazo, no obstante, tampoco estábamos poniendo medios para evitar un embarazo, sólo que no estábamos buscando a conciencia.

En septiembre de 2014 nos casamos, y seguimos igual, pero en noviembre nos fuimos de viaje de novios y en una de las cenitas románticas en el Caribe lo hablamos seriamente y decidimos empezar a buscar de verdad.
Yo ya tenía un hijo biológico que además había venido poniendo mil medios, soy una mujer joven, sin malos hábitos y él lo mismo, deportista, cuidadoso... Pensábamos que volveríamos embarazos de la luna de miel. Al llegar a España se lo dije a mi madre y se puso muy contenta, pero me dijo que no nos ilusionáramos que a veces las cosas tardaban en llegar. Nosotros a nuestra bola porque nos hacíamos super fértiles. Varios días después tuvimos la primera decepción, que puede que sea la que más duele; había llegado la indeseable.
Nos mudamos, y siguieron pasando los meses, todos con sus correspondientes retrasos y desilusiones. Cuando llevabamos 4 o 5, decidimos ir al médico de paga, ya que en la seguridad social no te hacen caso hasta que llevas 2 años intentándolo, nosotros somos así de ansias.
Fuimos cuando de hecho, tenía un retraso de casi dos meses, y me hicieron una ecografía. Ahí no había embrión ni nada, solo unos ovarios totalmente enquistados de ovulos sin madurar, tenía SOP.
No es algo grave ni nada por el estilo, es que yo no ovulo, puedo tirarme meses, hasta el año incluso sin hacerlo, pero yo rompí a llorar... Me estaban diciendo que el problema era yo, cuando ya dábamos por hecho que no éramos ninguno o a lo peor, era Néstor.
Total, que el gine me dijo que aún así había que hacerle pruebas a Nés, que nos iba a costar más pero que lo íbamos a conseguir.
Sablazo tras sablazo de dinero, él estaba perfecto, una calidad y cantidad muy por encima de la media, y yo cada vez estaba más hundida.
Las que eran mis amigas empezaron a quedarse embarazadas cuando ellas decían que no querían más hijos, y yo no me alegraba, me sentía la peor persona del mundo... ¿Por qué quién no busca, encuentra, y yo que me estoy rompiendo el alma no puedo? Lloraba mucho y tenía mucha ansiedad, cosa que el médico me hizo ver que es completamente normal. Cuando deseas tanto algo, y no se consigue por tu culpa por motivos ajenos a ti... La cosa duele, y mucho.

Todo se complica, se tuerce, lo peor estaba por llegar.
Justo al mes siguiente de tener todas las pruebas, me ingresan en el hospital por un dolor abdominal indescriptible. Me diagnostican una hidrosalpinx... Mi trompa izquierda no estaba bien, estaba infectada y se había desplazado de su sitio, si la medicación no me hacía efecto en los próximos días tendrían que operarme y me quedaría sin ella.
Gracias al cielo no fue así, pero cuando me curaron, al decir que estábamos buscando bebé, me dijeron que cuando lo consiguiera y me saliera el positivo, tenía que ir al médico rápido para que me mandaran una eco de control antes de tiempo, porque tenía dobles posibilidades de un embarazo ectópico, y que si así era, tendría que perder al bebé o podría perder yo la vida.
Caí en un cuadro de ansiedad muy gordo, tuvieron que medicarme y tuve que ir al psicólogo porque esto me estaba afectando demasiado. No podía creer que eso me pasara a mí, no podía creérmelo, si yo ya era madre, ¿Qué me estaba pasando ahora? No lo entendía.
Tuve varios controles por lo público y lo privado y todo estaba en su sitio por fin.
Al mes siguiente, cuando ya estaba mejor, volvimos al ginecólogo, y me dijo que como ya eran muchos meses sin ovular, que tenía la opción de inducirme la ovulación con Omifin. Firmamos todos los consentimienos, tenía posibilidades de embarazo múltiple, hiperestimulación de los ovarios... Pero nosotros queríamos ser padres de nuevo, así que firmamos y a esperar.



Como todo estaba reciente teníamos que esperar dos reglas. Había pasado una, y estaba en la cuenta atrás para conseguir un embarazo natural, sin forzar al cuerpo... Tenía un mes.

Gracias a una amiga, me informé con su ayuda del método sintotérmico para buscar embarazo. Me estuvo ayudando día sí, día también, me pasaba artículos, me explicaba... Yo estaba super reacia, me veía ya induciendo y no creía que ya pudiera ser natural.
Éste método consiste en tomarte la temperatura basal (vía oral o vaginal, aunque vaginal es más precisa) al despertarte, siempre a la misma hora, sin levantarte de la cama, tumbada y sin haber hecho ningún movimiento brusco. Tu temperatura generalmente es constante, varía en una décima o dos, si ovulas, sube de golpe, de dos a cinco décimas y se mantiene alta hasta que finaliza el embarazo si lo has conseguido, o hasta el momento de la menstruación. Si llevas más de 16 días con la temperatura 'alta' es muy posible que estés embarazada. Las temperaturas hay que anotarlas en una gráfica, que antes de todas las moderneces que existen te hacías tú misma. Ahora hay aplicaciones como Sympto, que es la que yo utilizaba, para anotarlo todo.
También hay que estar muy atenta al moco cervical, si éste es blanco y espeso no estás en días fértiles para nada, porque impide a los espermatozoides llegar al óvulo. Cuanto más transparente sea mejor, porque así hace de conductor y los ayuda, y si tiene textura 'clara de huevo' transparente y elástico es que es el momento idóneo para mantener relaciones sexuales (o evitarlas, que también se utiliza este método como antibaby).
Esta foto me ayudó bastante:


Normalmente, se dice que las mujeres ovulamos a mitad de ciclo, sobre el día 14, pero eso no es así, conozco muchos casos de amigas que ovulan muy tarde. A mí, la temperatura me subió el día 22 del ciclo, mi temperatura de normal era de 36,4-36,5º, de ahí a que cuando vi 36,9 no me lo podía creer...
Se complementó con mi clara de huevo, así que estaba bastante claro: Estaba ovulando después de casi un año sin hacerlo.



No quería hacerme ilusiones, pero era imposible, yo tenía una intuición, Néstor y yo sabíamos que estaba embarazada, lo sabíamos... Seguí todos los días y mi temperatura no bajaba, llegaba a 37º, recuerdo que él desde su trabajo me mandaba mensajes a diario diciéndome '¿Cómo está la tempe esta mañana?' era una ilusión constante... 2 días antes de tener una falta no me pude aguantar y me hice un test de embarazo, de los de tiras, que pedí un paquete de 5 por Amazon.




Estábamos Diego y yo, y mi amiga por teléfono. Yo veía dos líneas, una de ellas super tenue, pero ahí estaba. Ella me mandó a la farmacia a por un ClearBlue digital, para quedarnos seguras...




Embarazada 1-2 semanas. Escribo esto y tengo los vellos de punta y los ojos llenos de lágrimas de emoción, no puedo evitar recordar ese instante... Llorando abrazada a Diego, diciéndole que iba a ser el mejor hermano mayor del mundo. Le pasé el test a mi chico que estaba trabajando, y le faltaron patas para salir corriendo a celebrarlo con nosotros. Como veis, desde el primer momento él dice que es una niña:




No obstante, como no me lo creía del todo, seguí haciéndome los test que tenía por casa en los días posteriores, y veía como subía la hormona HCG, cada vez se marcaba más la línea izquierda de los test:


Le estamos muy agradecidos a nuestra amiga, porque no solo me ayudó a conocer mi cuerpo, mis ciclos... Nos ayudó a que me quedara embarazada, y es algo que ni con todo el oro del mundo podríamos pagarle.

Luego vinieron las noches en vela por lo del embarazo ectópico, así que me hice una eco de 4 semanas en la que se vio el saquito dentro del útero. Qué palabras más dulces, dentro-del-útero. Ahí estaba nuestro Minipunto, porque era eso, un píxel, un puntito... y Ahora es unx gorditx de 650gr...



Todo llega, la vida me lo demuestra a diario, ya sé para el siguiente como va todo esto, como actuar, que quizá llegó en el mejor momento, aunque nosotros lo deseáramos meses antes. Todo esto hizo que me enamorara aún más de mi marido... Estuvo en las duras y en las maduras, a mi lado, sin dejarme caer, en el hospital, en las ecos, en todo. Se volcó conmigo, y mi corazón se volcó aún más con él.
Como sé que me vas a leer, me despido diciéndote que eres el hombre de mi vida, y que gracias por quererme como lo haces, tan bonito, tan sincero, tan incondicional. Te amo, Néstor.